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En la Rosaleda se dieron cita dos equipos con estados anímicos muy diferentes. El Deportivo de la Coruña se presentó en tierras malagueñas con la moral un poco tocada, ya que las numerosas bajas y los malos resultados de los últimos encuentros no apuntaban al optimismo. En cambio, el Málaga llegó a este choque con muchas ganas, ya que la pasada jornada salió de los puestos de descenso, y ahora tocaba distanciarse de la zona peligrosa.
El encuentro comenzó sin un dominador claro, aunque en los primeros compases del juego fue el conjunto malagueño el que se acercó al área rival con más peligro. Poco a poco el partido se fue abriendo y, ninguno de los dos combinados llevó el control del balón. La jugada más polémica del encuentro llegó en el minuto 37, cuando el colegiado Matéu Lahoz le mostró a Pablo Álvarez la tarjeta roja por doble amarilla. De esta manera, el Deportivo se quedó con diez jugadores, algo que condicionó el resto del partido.
La segunda parte fue un poco aburrida, ya que ninguno de los dos conjuntos tuvieron ocasiones claras de gol. El Málaga se acercó con más peligro a la meta de Aranzubía, pero no supo materializar las pocas oportunidades de las que dispuso. Los andaluces no pudieron aprovechar la superioridad numérica y, como consecuencia, el partido finalizó con el empate a cero inicial.
La Rosaleda sigue siendo un campo que se le da bien al Depor, ya que a pesar de jugar más de la mitad del partido con un hombre menos tras la expulsión de Pablo Álvarez, lleva diez años sin perder allí y se lleva a Galicia un importante punto para seguir con su sueño europeo. El Málaga fue incapaz de hacer valer su superioridad y, aunque lo intentó hasta el final, no tuvo suerte de cara al gol.
MAFRAN dijo:
ole, tres españolitos, espero que nos den una alegria. animo a los tres.