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El Valencia consiguió el pase para los cuartos de final de la Europa League tras un empate agónico a cuatro goles con el Werder Bremen en su feudo. La gran estrella del encuentro fue David Villa con sus 'hat-trick' que invalidó cualquier tipo de esperanza de un combativo conjunto alemán que plantó cara en todo momento a pesar de ir a remolque durante todo el encuentro. Por su parte, los alemanes castigaron al equipo español por su excesivo bajón en la última media hora del duelo. De esta manera, el resultado global de la eliminatoria se decanta a favor de los ché debido al valor doble de los goles en campo contrario tras el empate a uno de Mestalla.
El partido comenzó con un tanto del conjunto visitante que pilló desprevenidos a los aficionados que aún no habían tomado asiento en el Weserstadion. El regreso del dúo mágico formado por Silva y Villa fabricó el tanto. El canario se sacó de la chistera un pase magistral que el delantero asturiano supo cruzar de manera idónea ante la salida del meta Wiese. A continuación, el conjunto de Emery dispuso de una clara ocasión nuevamente de Villa que supo sacar el portero local. El Werder quiso plantar cara, pero el Valencia mató el encuentro al cuarto de hora. Silva volvió a ser el 'dandy' al conectar con Mata que batió sin problemas la portería bávara.
El Werder Bremen volvió a intentarlo y perdonó desperdiciando sus ocasiones. No fue hasta el minuto 26 cuando Pizarro puso en bandeja el uno a dos a Almeida que no falló dentro del área y acortó distancias. El resto del primer tiempo combinó ocasiones por parte de ambos equipos, pero el Valencia volvió a poner tierra de por medio y consiguió un gol de los llamados psicológicos. En el minuto 45, Silva consiguió librarse de su marcador y volvió a conectar con Villa que lanzó un misil imparable para Wiese. Llegó el descanso con la moral local seriamente tocada, aunque los de Thomas Schaaf no se rindieron en la reanudación.
César se convirtió en el seguro valencianista en los primeros instantes de la segunda parte al salvar un peligrosísimo lanzamiento de Almeida desde la frontal. El empeño alemán tuvo su recompensa diez minutos después cuando el colegiado del encuentro, Kevin Blom, no dudó en señalar como penalti una zancadilla de Jordi Alba que vio la tarjeta amarilla. Frings recortó distancias al transformar sin problemas la pena máxima. Sin embargo, las intenciones de los locales dejaron claro que querían el billete para cuartos. Así, en el 61, Marin desató el miedo en la defensa ché en una jugada que terminó despejando Miguel en el área pequeña.
Dos minutos después, se confirmaron los presagios de un Emery que veía como sus líneas de creación estaban atascadas. Marin fue letal en una jugada ensayada tras el saque de una falta del Werder. Con el empate a tres, el Valencia seguía teniendo en sus manos el billete y quiso dar un paso adelante en el encuentro y consiguió el cuarto tanto. Un contragolpe fue finalizado de nuevo por David Villa consolidando su noche perfecta.
la lesión de Marchena propició que el Valencia volviera a flojear y el Werder Bremen no dudó en empatar el choque a siete minutos del final del tiempo reglamentario. En esta ocasión fue Pizarro que, solo dentro del área, conectó un cabezazo inapelable con el que nada pudo hacer un César que había salvado a su equipo en jugadas clave. El sufrimiento fue entonces un componente más de la atmósfera del feudo alemán, más aún con los cinco minutos de tiempo extra que añadió el colegiado. En cambio, los ché aguantaron y se clasificaron para la siguiente fase de la Europa League.