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Mario A. Jiménez
España se proclamó Campeona de Europa por primera vez en su historia tras ganar a Serbia (85-63) en un partido mucho más fácil de lo esperado. Pero hasta conseguir el oro, la selección que dirige Sergio Scariolo ha tenido un largo camino.
España nos ha regalado un Eurobasket cargado de emoción al comienzo y de una calidad arrolladora en la fase final. El encuentro inaugural de los de Scariolo sembró las dudas en la afición, pero al mismo tiempo dejó claro que los nuestros son un equipo que vive en el mundo terrenal.
Precisamente el debut, que acabó en derrota contra Serbia (66-57), nuestro rival en la final, demostró que la recuperación de Pau Gasol era necesaria. El combinado español aún dio muestras de su falta de acoplamiento tanto en defensa como en ataque, tal y como evidencia un número de puntos totalmente alejado del casillero habitual en los encuentros amistosos de preparación.
En el segundo partido de la primera fase, la victoria contra Gran Bretaña apaciguó las críticas que habían surgido. El triunfo se logró merced a un cambio de actitud que se manifestó en la primera parte, sin embargo el despertar de los británicos en la segunda ajustó el resultado. Con este tanteo, España se jugaba estar en la segunda fase y lo hacía ante una selección de Eslovenia que venía de ganar a Serbia en la liguilla.
Los fantasmas del primer partido volvieron a aparecer en el primer cuarto contra los eslovenos que salieron más concentrados y con más hambre de victoria. España consiguió remontar en la segunda parte con un genial Ricky Rubio llevando la batuta del encuentro. Ambas selecciones demostraron que querían despedir la primera fase con una victoria y el disputadísimo duelo llegó a la prórroga tras firmar un emocionante empate a 78.
Fue entonces cuando aparecieron los pesos pesados españoles. Pau Gasol empezó a demostrarnos que volvía a ser el que era, mientras que Rudy Fernández manejaba el ataque a su antojo y Felipe Reyes se consolidaba como un seguro de vida en los rebotes. El resultado final de 90 a 84 para los de Scariolo era la primera muestra de que la ÑBA empezaba a jugar como nos tiene acostumbrados.
Segunda fase: el resurgir definitivo
España comenzó la segunda fase enfrentándose a Turquía, el equipo más alto del campeonato que venía de conseguir tres victorias en tres partidos en la primera liguilla. Tres puntos marcaron la victoria de los de Tanjevic sobre los nuestros, con un marcador final de 63 a 60. Con esta derrota, los de Scariolo estaban obligados a ganar los otros dos encuentros si quería pasar a la fase final, aunque seguía dependiendo de sí misma.
La primera de las 'finales', ante Lituania, marcó un antes y un después para el juego de España. La defensa planteada por Scariolo empezó a funcionar y la imagen que se ofreció ya empezó a asustar a los rivales que habían descartado a los campeones del mundo, tras su decepcionante primera fase. El resultado final de 84 a 70 significó el primer paso para la clasificación, sin embargo, Polonia iba a marcar el test definitivo.
El temor a la presión de la selección anfitriona no fue determinante para los nuestros y España aplastó a los polacos por un marcador de 68 a 90, avanzando con autoridad a los cuartos de final. La ÑBA salió a la pista dispuesta a comerse al rival y además, pudo contar de nuevo con la efectividad de Navarro que regresó a lo grande para anotar cifras espectaculares desde la línea de tres: materializó siete triples en nueve intentos. Por si fuera poco, Scariolo pudo realizar continuas rotaciones para permitir que el equipo llegara fresco a los cuartos.
Cuartos de final: Pau pudo con Parker
Francia llegaba al enfrentamiento contra España tras bordar una segunda fase en la que sólo conoció el triunfo. Parker rozaba la perfección en cada encuentro y asombraba a los rivales que seguían vivos en el cuadro, sin embargo los cuartos se conviertieron en un monólogo del equipo español.
El nivel de la ÑBA volvió a ser propio de una campeona del Mundo. Los nuestros recuperaron su mejor juego, disfrutaron, y mostraron una enorme eficacia en ataque. Prueba de ello, las 11 canastas de Gasol en 12 tiros. El último cuarto comenzó con una ventaja para España de 21 puntos, que se mantuvo prácticamente igual hasta el final del encuentro con un implacable resultado final de 66 a 86.
España barrió a Grecia
El rival en semifinales resultó ser la Grecia de Spanoulis que venía de eliminar a Turquía. España basó la primera parte en una gran defensa y una gran efectividad en ataque con un inmenso Pau Gasol (18 puntos) y un activo Rudy Fernández (14 puntos). Schortsanitis intentaba poner en jaque a la línea española que supo controlar al potente jugador griego. La aparición de Mumbrú en momentos clave volvió a ser fundamental con dos triples espectaculares. El resultado final fue de 82 a 64.
Estimado Montes, ha sido un placer disfrutar del equipo de baloncesto de España junto con tus comentarios y apodos, saludos que te vaya bien, y espero oirte en el mundial. también ha sido un placer disfrutar de los demás comentaristes Epi, Itu, Calderón, etc... Saludos y hasta el mundial
Te echaré de menos, Montes.... la vida puede ser maravillosa... también sin tí, pero también más anodina
Para nada estoy de acuerdo con el anterior comentario, ya que me han echo reir y pasármelo "bomba" junto con el juego de la selección. Saludos.
Sois injustos con Navarro. Yo creo que ha sido el verdadero lider.